
era tarde, pero no lo suficiente como para desaparecer mi rostro entre la oscuridad de la ciudad
habian sido unos largos y placenteros cafes, acompañados de un delicado cigarro sabor vainilla
caminaba de vuelta, no se si a mi casa o a la de alguien mas, pero ya se hacia tarde, necesitaba llegar
vi mucha gente, que al igual que yo, iban apurados
sus pies dejaban huellas que las desvanecian las luces de los semaforos en rojo, parpadeando, silentes
camine largos tramos sin encontrar destino, pero no importaba, mi cara habia desaparecido entre las sombras de postes, arboles y personas
algunos minutos senti curiosidad de saber que pensarian de mi, caminando solo, despacio, dando vueltas sin sentido
parecian llover miradas frias e inquietas, cargadas de cansancio, penas y sueños
queria que calleran leves gotas, pero no fue asi, y segui mi camino, donde nunca pare a saludar a alguien, y tampoco llegue donde queria..